ESPACIOS DE TRABAJO SALUDABLES PARA TI TUS COLABORADORES



A medida que las tecnologías de la información (TIC) se han ido desarrollando, el teletrabajo se ha descubierto como una modalidad laboral cada vez más extendida, asentada y normalizada. Se trata de un sistema de trabajo en el que la persona desarrolla su labor sin la necesidad de acudir a la sede física de la organización para la que trabaja. Se presenta como una modalidad de trabajo muy habitual en labores periodísticas, de diseño, ilustración, en el terreno de la informática o lo relacionado con el mundo editorial, como traducción o corrección de publicaciones, entre otros tantos tipos de trabajo como áreas.


El teletrabajo presenta ventajas e inconvenientes que han sido ampliamente investigados a través de la literatura científica. Respecto a las ventajas, la más obvia es poder desarrollar sus labores desde su propia viviendo o lugar designado para el trabajo. Como también, el ahorro económico que significan los desplazamientos al trabajo, y el goce de tiempo disponible que permita pasar más tiempo en familia. Por lo tanto, en n teoría, el trabajador tiene más autonomía a la hora de organizar sus tareas y horarios.


Por contra, los principales problemas asociados a este tipo de trabajos han requerido de un análisis específico, ya que en muchos casos no coinciden con las problemáticas vinculadas a puestos de trabajo presenciales. De esta forma, algunos de los problemas que pueden surgir del teletrabajo son:

  1. Una tendencia a la sobrecarga de tareas, ya que es muy habitual que el teletrabajador se rija en base a objetivos y no en base a horarios.

  2. Desarrollo de estrés fruto de un entorno poco estructurado.

  3. Tendencia a experimentar ambigüedad de rol, ya que al no estar en el espacio de trabajo habitual, es probable que surjan dudas sobre el papel que el trabajador juega en el organigrama de la empresa.

  4. Respecto a la salud física se pueden desarrollar problemáticas vinculadas al sedentarismo.

  5. Falta de ergonomía en el puesto de trabajo y entorno laboral.


Habría que hacer una puntualización respecto a diferentes formas de desarrollar el trabajo a distancia, ya que hay modalidades completas y mixtas. Posiblemente lo más frecuente de un teletrabajador es que el 100% de su desempeño se realice fuera de la organización, desde casa o cualquier otro sitio. Sin embargo, hay ocasiones en las que el desempeño se combina entre parte de las jornadas en los espacios de la empres, y otra parte fuera de ella. Este modelo mixto se ha utilizado principalmente con dos fines:

  • Por un lado, con el pretexto de facilitar la conciliación familiar.

  • Por otro, con como una medida de prevención de riesgos laborales.

Ahora bien, es sabido que el teletrabajo no tiene exigencias diferentes al trabajo presencial. En ocasiones la carga de tareas laborales puede ser incluso mayor, con lo que su papel como herramienta de conciliación familiar es muy incierta. Y respecto al segundo punto, como herramienta de prevención de riesgos, sí tiene toda utilidad. Sabemos que los accidentes laborales más frecuentes son los accidentes de tráfico en el desplazamiento al puesto de trabajo. El mayor riesgo de accidentalidad está en las mañanas de los lunes y las tardes de los viernes, por lo que algunas organizaciones han experimentado con la idea de que lunes y viernes se implanten jornadas de teletrabajo a fin de prevenir accidentes. Este es sólo un ejemplo, de una variedad de combinaciones infinita basada en diferentes motivos.


Lo cierto es que este modelo de trabajo ha llegado para quedarse en todo tipo de industria, y por lo tanto, el tratamiento y cuidado personal en el desarrollo de las funciones debe ser aún más riguroso, pues se trata de mantener un estado físico y mental saludable.


Algunos buenos consejos son:


1.- Buscar un lugar de trabajo en la casa:


Habitualmente el teletrabajador desarrolla su tarea desde casa. Cuando pensamos en una persona que trabaja desde casa nos la imaginamos en el sofá, viendo la televisión, con el portátil sobre las rodillas, algo para picar, y disfrutando de su labor. Este es un error muy profundo. Una máxima para desarrollar el trabajo desde casa de manera saludable es buscar un lugar de trabajo definido.


Si la casa es lo suficientemente grande, una habitación es una opción ideal. Si la casa es pequeña, un rinconcito de algún ambiente que esté destinado única y exclusivamente al trabajo. Ese rincón o esa habitación debe ser el lugar destinado exclusivamente para el trabajo. Es importante que ese emplazamiento no se utilice para desarrollar otro tipo de actividades cotidianas, igual que en una oficia de una empresa no se desarrollan otras actividades distintas a trabajar.


El principal problema de trabajar desde casa es lograr establecer la barrera entre lo que es jornada laboral y cuándo deja de serlo. Establecer límites físicos es un buen primer paso.


2.- Ergonomía del puesto de trabajo:


Una vez decidido el lugar de trabajo, se debe acondicionar de la manera óptima. El mobiliario de la casa no necesariamente está adaptado a las medidas ergonómicas adecuadas para el desarrollo de una jornada laboral. De esta forma, es importante buscar un escritorio y una silla que cumplan con las medidas estipuladas. También se debe cuidar especialmente la iluminación, así como la condición térmica en la que se encuentra la habitación.


Para definir las necesidades específicas que debe tener un entorno de trabajo, diferentes organismos especializados en la prevención de riesgos laborales, han definido las pautas mínimas para estos espacios de trabajo, a través de documentos de fácil comprensión especificando las dimensiones que debe tener, por ejemplo, una mesa de trabajo, su altura, la distancia a la que debemos sentarnos, la altura de la silla, y todo lo necesario para diseñar un puesto de trabajo que favorezca el confort. Buscar mobiliario que cumpla estas dimensiones es un requisito indispensable para evitar problemas de espalda, de visión, musculares, o dolencias articulares. Estas afecciones laborales son las más habituales en trabajo de oficina, y tienden a aparecer muy pronto si no se trabaja en un puesto de trabajo cómodo.


3.- Control de la sobrecarga en base al control de tiempos:


Uno de los elementos positivos de trabajar desde casa es que el trabajador tiende a tener mayor control en los tiempos y la distribución de tareas. Esto, que aparentemente es una virtud, tiende a convertirse en el problema central del teletrabajo a través de la sobrecarga de tareas.


Siempre será necesario contar con un horario de trabajo definido de inicio y término de la jornada. Así como sucede en los puestos de trabajos presenciales. De esta forma, el control de carga de tareas vendrá limitado por la duración de la jornada, ya que no marcarse horarios implica que se termine trabajando en jornadas de trabajo maratonianas.


Y muy relacionado con lo anterior, será lo vinculado al biorritmos, alteraciones del sueño y horarios vespertinos. Pues la literatura acumulada a la fecha nos dice que se terminan desarrollando alteraciones del sueño, y alteraciones, en general, en los bioritmos de los trabajadores. Por lo tanto, a demás de un horario, se debe definir en una franja concreta y estable para el desempeño laboral.